EN TIEMPOS DE GUERRA
La guerra de las Malvinas y la participación de la Argentina en el Mundial de 1982 se entrecruzaron dramáticamente. Se trato de un rasgo de un tiempo de oscuridad y mentiras aceptadas.
La Selección se preparaba en Mar del plata para el Mundial que se disputaría en España. El 13 de junio la Selección perdió ante Bélgica en el debut, el 14 de junio se rindió Puerto Argentino. Después cayó Galtieri, la Selección paso a la segunda ronda, el primero de julio subió Reynaldo Bignone y el 2 de julio Brasil le dio el hachazo de despedida a la Selección.
Maradona, con bronca desesperada, le pegó una patada terrible al brasileño Batista. Se fue expulsado.
En febrero de 1983, la AFA decidió cambiar el rumbo futbolístico y designó a Carlos Salvador Bilardo como entrenador de la selección nacional.
El principal objetivo de la nueva conducción era enfrentar las Eliminatorias. Debía enfrentar a Venezuela, Colombia y Perú. Le ganó a Venezuela por 3 a 2 y 3 a 0 y a Colombia por 3-1 y 1-0. Perdió en Lima 1 a 0 con Perú y el domingo 30 de 1985 debía jugar la revancha. Necesitaba tan solo un empate para ir a México. Cuando Pedro Pasculli, a los 12 minutos, derrotó al arquero Eusebio Acasuzo pareció el camino abierto a una segura victoria. Pero llegó un tiro libre de Cueto y con un cabezazo habilitó a Velásquez, quien supero a Filliol. Con el empate alcanzaba. Pero antes de finalizar el primer tiempo, una brillante maniobra de Uribe la culminó Gerónimo Barbadillo y revivieron en el Monumental los fantasmas de 1970 cuando nos habían dejado fuera de la Copa del Mundo. Faltaba 9 minutos para el final, Burruchaga superó a dos defensores peruanos, por detrás apareció Passarella y metió un derechazo que pego en el palo. Pero con la punta del pie Ricardo Gareca puso el empate y la clasificación.
EL GRAN DÍA DEL FUTBOL LLEGÓ
Ese 22 de junio de 1986 quedó registrado para siempre, en la historia, como El Día del gol. SE jugaban los cuartos de final del Mundial. Por un lado con camiseta azul, la Argentina de Carlos Bilardo: Pumpido; Cuciuffo, Brow, Rugeri, Olarticoechea; Enrique, Gusti, Batista; Buruchaga; Maradona y Valdano. Por el otro con camiseta blanca, la Inglaterra de Bobby Robson: Shilton; G. M. Stevens, Fenwick, Butcher, Sansom; T. Steven, Hoddle, Reid, Hodge; Lineker y Beardsley. En el medio de un encuentro complicado, Maradona había encontrado respuestas. Inventó La Mano de Dios, se burlo del arquero Shilton. Argentina 1, Inglaterra 0. Después las discusiones para siempre.
Pero a la función le faltaba el mejor acto. Ocurría que lo Diego tenía carácter teatral. Era un artista genial en el territorio del fútbol.
Recibió del Negro Enrique cuando él todavía estaba en campo argentino. Y arrancó Diego para construir- exactamente en 10,6 segundos- la obra más perfecta del fútbol. Pasó como una luz entre Bearsdley y Reid. Ya en terreno rival, siempre por la derecha, amago hacia adentro para sorprender a Butcher. Apretó a fondo el acelerador y desequilibro al nuevo obstáculo inglés, Fenwick. Aguanto la persecución de Butcher y enfiló rumbo a Shilton. Piso el área grande y quebró la cintura en un espacio mínimo para esquivar al arquero. La tocó, la acarició, la empujó. La pelota golpeo en la red y ahí murió. También estallo Argentina que acabo ganando 2 a 1 pero el gol de Gary Lineker no le alcanzo a Inglaterra.
Y Argentina debuto contra Corea del Sur, luego contra Italia, Bulgaria. Frente a Uruguay, a Inglaterra, en las semifinales contra Bélgica hasta llegar a lo más esperado, el partido que podría ser la consagración o la absoluta derrota.
Alemania estimaba, de acuerdo con los partidos anteriores, que Argentina se cansaba los últimos veinte minutos en la medida que Maradona no aguantaba el ritmo en la altura. Es decir, la estrategia de Beckenbauer era ir al alargue.
Iban 25 minutos del segundo tiempo y ganaba la selección nacional por dos goles, el partido era menos complicado de que creíamos. Hasta que no se sabe por cuidar la ventaja o quizás por cansancio, se comenzó a ceder la pelota y el terreno. Y descontó Rummenigge a los 28. Y a los 36 igualó Voeller con un cabezazo. Dos a dos.
Argentina se rearmó. Y los esperó. Maradona gano una pelota en el medio, le hizo un toque impecable a Burruchaga y este corrió, y clavó en el segundo palo un tiro que fue fiesta.
EL DESPUES DE LA GLORIA
En 1987 se jugo la Copa América, que termino siendo una decepción. El equipo que se había consagrado el año anterior, ahora un poco renovado con nombres como los de Claudio Caniggia, José Percudani, Oscar Dertycia, Darío Siviski, Juan Funes, Hernán Díaz, Roque Alfaro, fue la contracara de todo lo que había mostrado.
El debut con Perú termino con un empate 1 a 1 y el gol yel poco brillo del equipo fue Maradona. Luego jugó contar Ecuador, y la Argentina ganó 3 a 0. Diego volvió a jugar bien y marcó dos goles.
Pero Argentina no estaba jugando como siempre, le faltaba alma. Pero clasifico para las semifinales. Enfrente aguardaba Uruguay, con la distinción de Enzo Francescoli.
La selección nacional jugó mal y perdió, Antonio Alzamendi fue el autor del gol. Y jugamos por el tercer puesto, contra Colombia, con Valderrama y compañía. También hubo derrota en este encuentro, fue un dos a uno con otro gol de Caniggia.
( Pequeños extractos de Clarín y El Gráfico )
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